Técnicas
Esgrafiado o sgraffito en cerámica: técnica paso a paso
El esgrafiado o sgraffito consiste en rascar una capa de engobe de color para dejar ver la arcilla de debajo. Te explicamos el proceso paso a paso.
Equipo de Alfarería en Casa · · 6 min de lectura

El sgraffito, o esgrafiado en cerámica, es una técnica decorativa que consiste en cubrir una pieza con una capa de engobe de color y rascarla para dibujar. Donde la herramienta retira el engobe aparece la arcilla de debajo, o un color distinto, y el contraste forma el diseño.
Se hace con pocas herramientas y se puede practicar en casa, pero pide tiempo y buen ojo al punto de humedad. Aquí tienes el proceso completo, de la pieza en cuero a la cocción.
Qué es el esgrafiado en cerámica
La palabra esgrafiado también designa otra técnica distinta: la decoración de fachadas, en la que se rasca una capa de mortero o yeso de color para dejar ver la capa inferior. El principio es el mismo, descubrir una capa rascando otra, pero aquí hablamos de arcilla y no de paredes.
En cerámica, el sgraffito se apoya en el engobe, una arcilla líquida que se aplica sobre la pieza. Si aún no conoces bien el material, repasa antes esa guía. El esgrafiado es una de las muchas formas de decorar que puedes ver en la sección de técnicas.
Qué necesitas
- Una pieza modelada, en estado de cuero (firme, pero todavía algo húmeda).
- Engobe de color, comercial o preparado por ti, compatible con tu arcilla.
- Un pincel ancho y blando.
- Herramientas de rascado: bucles de vaciado, aguja o punzón, estecas de madera.
- Un pincel seco y blando para retirar las virutas.
- Un lápiz de grafito blando para el boceto.
- Esmalte transparente compatible, si vas a esmaltar.
- Mascarilla y paños húmedos para limpiar.
Paso a paso
1. Prepara la pieza
Trabaja sobre una pieza ya terminada de forma, con las asas pegadas y los bordes alisados. Debe estar en estado de cuero: firme al tacto, sin deformarse al sujetarla. Una pieza demasiado blanda se marca con los dedos y una demasiado seca absorbe el engobe de golpe.
2. Aplica el engobe en capas
Da dos o tres capas finas y parejas con el pincel, dejando que cada una se asiente antes de la siguiente. Tres capas finas cubren mejor que una gruesa y se rascan con más limpieza. Evita los charcos y las zonas con más grosor, porque luego se agrietan o se desprenden.
3. Espera al punto justo
Deja reposar la pieza hasta que el engobe pierda el brillo húmedo y esté seco al tacto, aunque la arcilla de debajo siga en cuero. Es el paso donde más se falla. Si rascas con el engobe aún mojado, la herramienta lo arrastra y los bordes salen sucios. Si esperas demasiado, salta en escamas.
4. Dibuja el diseño
Marca el boceto con un lápiz de grafito, con trazo muy suave. El grafito se quema en la cocción y no deja rastro. Para empezar, los motivos sencillos funcionan mejor: líneas rectas, rayas, ondas, puntos, hojas, patrones geométricos o animales muy esquemáticos.
5. Rasca el engobe
Usa la herramienta con presión firme y constante, justo la necesaria para retirar el engobe sin hundirte en la arcilla. Con la punta de aguja sacas líneas finas. Con un bucle puedes vaciar zonas más amplias y con una esteca de madera consigues trazos más redondeados. Apoya la mano donde no hayas dibujado aún.
6. Limpia las virutas
Retira los restos con un pincel seco y suave, sin soplar con fuerza ni barrer con la mano. El polvo y las virutas de arcilla seca contienen sílice, que no conviene respirar. Trabaja con ventilación, ponte mascarilla al limpiar y recoge los restos con un paño húmedo.
7. Seca y cuece
Deja secar la pieza despacio, lejos de corrientes de aire y del sol directo, para evitar grietas. Después se somete a la primera cocción o bizcocho, siguiendo la ficha técnica de tu arcilla. Si no tienes horno alfarero, muchos talleres ofrecen servicio de cocción.
8. Esmalta y cuece de nuevo
Aplica un esmalte transparente sobre el bizcocho y haz la cocción de esmalte según las indicaciones del proveedor. Si quieres entender qué hace cada capa, consulta la guía de esmaltes cerámicos. Hay quien prefiere dejar el engobe sin esmaltar por el acabado mate, y es otra opción válida.
Herramientas y qué da cada una
| Herramienta | Qué consigues |
|---|---|
| Aguja o punzón | Líneas finas y detalles |
| Bucle de vaciado | Trazos de grosor medio y zonas rellenas |
| Eteca de madera con punta | Líneas suaves y redondeadas |
| Palillo o mango de pincel | Puntos, texturas y trazos improvisados |
Prueba cada una sobre una placa de arcilla con engobe antes de decorar la pieza buena. Así sabes cuánta presión necesitas.
Errores frecuentes
- Engobe demasiado grueso o húmedo. Se arrastra, se abre o se despega. Aplica capas finas y espera.
- Engobe demasiado seco. Salta en escamas y los bordes quedan rotos. Rasca antes de que se seque del todo.
- Presión desigual. Las líneas cambian de grosor. Practica el pulso sobre una placa de prueba.
- Líneas demasiado finas. El esmalte las llena y se pierde el dibujo. Hazlas algo más anchas de lo que imaginas.
- Engobe incompatible con la arcilla. Se agrieta o se desprende al secar o cocer. Haz siempre una prueba con tu barro.
Cómo corregir un fallo
Si te equivocas con el engobe todavía fresco, puedes retocar la zona con una pincelada fina de engobe y volver a rascar cuando se asiente. Si la línea es muy profunda, alisa los bordes con el dedo húmedo y vuelve a empezar en esa parte.
Ideas para platos y tazas
Los platos y los cuencos son un buen soporte, porque tienen superficies amplias y poco curvas. En las tazas, decora el exterior y deja liso el borde que toca los labios. Piensa en el dibujo desde el principio: una orla alrededor del borde, un motivo central o un patrón repetido que dé la vuelta a la pieza.
Si piensas usar la pieza para comer o beber, solo es seguro con un esmalte etiquetado como apto para alimentos y bien cocido. Si no estás seguro, deja la pieza como decorativa.
Seguridad
- Limpia siempre en húmedo, nunca barras en seco.
- Usa mascarilla al rascar piezas secas o al lijar.
- Ventila el espacio de trabajo y lávate las manos antes de comer.
- Si usas óxidos o pigmentos, lee la ficha de seguridad del proveedor.
Siguiente paso
Cuando domines las líneas básicas, prueba con dos colores de engobe superpuestos para obtener un contraste distinto, o combina el sgraffito con otras opciones de pintura para cerámica. Una pequeña placa de pruebas por cada engobe y esmalte te ahorrará muchas piezas perdidas.
Preguntas frecuentes
¿Qué es el sgraffito en cerámica?
Es una técnica decorativa en la que se cubre la pieza con una capa de engobe de color y se rasca el dibujo con una herramienta para dejar a la vista la arcilla o el color que hay debajo.
¿En qué momento se rasca el engobe?
Cuando ha perdido el brillo húmedo y está firme al tacto, pero todavía se deja cortar sin desmenuzarse. Si está muy mojado, la herramienta arrastra el engobe; si está muy seco, salta en escamas.
¿Qué herramientas necesito para hacer sgraffito?
Sirven las herramientas de vaciado de bucle, una aguja o punzón y estecas de madera con punta. Cada una da un grosor de línea distinto, así que conviene probar en una pieza de prueba.
¿Hay que esmaltar una pieza decorada con sgraffito?
No es obligatorio, pero lo habitual es cubrirla con un esmalte transparente tras la cocción de bizcocho. Comprueba que el esmalte sea compatible con tu arcilla y su temperatura de cocción.
¿Puedo usar una pieza con sgraffito para comer o beber?
Solo si el esmalte que la cubre es apto para uso alimentario según su etiqueta y se ha cocido correctamente. Ante la duda, usa la pieza como decorativa y consulta a tu proveedor.
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