Historia
Guerreros de terracota: qué son y cómo se hicieron
Qué son los guerreros de terracota de Xi'an, por qué se enterraron junto al primer emperador de China y cómo se fabricaron miles de figuras de barro.
Equipo de Alfarería en Casa · · 4 min de lectura
Los guerreros de terracota son un ejército de figuras de barro cocido, a tamaño real, que se enterró junto a la tumba del primer emperador de China, Qin Shi Huang, a finales del siglo III antes de Cristo. Están cerca de la ciudad de Xi’an, en el centro de China, y se descubrieron por casualidad en 1974. Las estimaciones hablan de miles de soldados, con caballos y carros, colocados en formación dentro de grandes fosas.
Para quien trabaja con barro, son además una lección de producción cerámica a gran escala: cómo se modelaron, montaron y cocieron miles de figuras de tamaño humano con una calidad sorprendente.
Quién fue el primer emperador
Qin Shi Huang fue el rey del estado de Qin que, en el año 221 a. C., unificó los reinos que se disputaban el territorio y se proclamó primer emperador. Durante su reinado se unificaron la escritura, las medidas y la moneda, y se emprendieron obras enormes.
Una de ellas fue su propio conjunto funerario, en el que se trabajó durante décadas. El ejército de terracota es solo una parte de ese conjunto: está en unas fosas situadas cerca del túmulo de la tumba, que sigue sin excavar.
Por qué se enterró un ejército de barro
En la China antigua, el ajuar funerario acompañaba al difunto en la otra vida. Las figuras de personas, animales y objetos de cerámica eran habituales en las tumbas, como se cuenta en la guía de la cerámica china. Lo excepcional en este caso es la escala: en lugar de unas pocas figuras pequeñas, un ejército completo a tamaño real, con sus mandos, arqueros, infantería, caballería y carros, como guardia del emperador.
El descubrimiento
En 1974, unos campesinos que cavaban un pozo cerca de Xi’an encontraron fragmentos de figuras de barro. Los arqueólogos identificaron enseguida la importancia del hallazgo y comenzaron unas excavaciones que todavía continúan.
Se han localizado varias fosas. La más grande contiene la mayor parte de la infantería, alineada en filas dentro de corredores. Otras fosas guardan arqueros, caballería y carros, y una más pequeña parece corresponder al puesto de mando. En 1987, el mausoleo del primer emperador se incluyó en la lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO.
Cómo se fabricaron los guerreros
Aquí es donde el ejército interesa a cualquier alfarero. Hacer miles de figuras de tamaño humano exigía organizar el trabajo casi como una fábrica, sin renunciar al detalle.
Piezas por separado y moldes
Los estudios de las figuras indican que se fabricaban por partes: pies y peana, piernas, torso, brazos, manos y cabeza. Muchas de esas partes se hacían con moldes, lo que permitía producir en cantidad y con medidas parecidas. Los torsos huecos se levantaban con técnicas de modelado a mano, como el método de churros, y las piezas se unían entre sí con barro.
Detalles a mano
Sobre esa base común, cada figura se terminaba a mano. Se añadían orejas, bigotes, peinados, armaduras y pliegues de la ropa, y se retocaban los rostros. Por eso los guerreros no parecen copias: hay variedad de caras, gestos, peinados y uniformes según el rango y la función.
Marcas de taller
En algunas figuras se han encontrado nombres o marcas que se interpretan como firmas de capataces o talleres. Es una señal de que el trabajo estaba organizado y controlado, y de que había responsables de la calidad de cada lote.
Secado y cocción
Una figura de ese tamaño, con paredes gruesas, tiene que secarse muy despacio para no agrietarse, igual que cualquier pieza grande que hagas en casa. Si te interesa el porqué, lo tienes en la guía sobre el secado de la cerámica. Después se cocían en hornos, lo que convertía el barro en terracota dura y estable. Que tantas figuras de gran tamaño salieran enteras de la cocción dice mucho del dominio técnico de aquellos talleres.
Color y armas
Los guerreros no eran del color del barro. Estaban pintados con colores vivos sobre una capa de laca, y llevaban armas reales de bronce. Cuando se excavan, la pintura se desprende muy rápido al contacto con el aire, y conservarla es uno de los grandes retos de los restauradores.
Qué es la terracota
La terracota es arcilla cocida sin esmaltar, porosa y de tono anaranjado o rojizo, según el hierro que contenga el barro. Es el material de las macetas, las tejas y muchas piezas populares, y se trabaja igual que cualquier barro de alfarería. Tienes sus características y usos en la guía de la terracota.
Visitar los guerreros de terracota
Las fosas se visitan dentro del museo del mausoleo, cerca de Xi’an, donde se ven las figuras en su posición original y los trabajos de excavación y restauración en marcha. Algunas figuras y réplicas han viajado en exposiciones temporales por todo el mundo. Si vas a planear una visita, consulta horarios y condiciones en la información oficial del museo, porque cambian.
Para seguir
Los guerreros son el ejemplo más famoso de la cerámica funeraria china, pero no el único capítulo de esa historia. La guía de la porcelana china cuenta cómo, siglos después, China desarrolló el material cerámico más fino. Y en la historia de la alfarería tienes el recorrido completo, de las primeras vasijas neolíticas a los grandes centros cerámicos.
Preguntas frecuentes
¿Dónde están los guerreros de terracota?
En China, cerca de la ciudad de Xi'an, en la provincia de Shaanxi. Forman parte del conjunto funerario del primer emperador, Qin Shi Huang, y se visitan en el museo construido sobre las fosas donde aparecieron.
¿Cuándo se descubrieron los guerreros de terracota?
En 1974, cuando unos campesinos que excavaban un pozo encontraron fragmentos de figuras de barro. Las excavaciones arqueológicas empezaron poco después y todavía continúan.
¿Cuántos guerreros de terracota hay?
Las estimaciones hablan de varios miles de figuras, a menudo se cita la cifra de unas 8.000, además de caballos y carros. No todas están excavadas, así que el número exacto no se conoce.
¿Los guerreros de terracota tenían color?
Sí. Estaban pintados con colores vivos sobre una capa de laca. Al exponerse al aire tras la excavación, la mayor parte de esa pintura se desprende muy deprisa, y por eso hoy se ven del color del barro cocido.
¿Por qué se llaman de terracota?
Porque están hechos de terracota, es decir, de arcilla cocida sin esmaltar. Es el mismo material básico de las macetas y las tejas, trabajado a una escala y con un detalle excepcionales.
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