Materiales
Pendientes de arcilla polimérica: cómo hacerlos paso a paso
Aprende a hacer pendientes de arcilla polimérica desde cero: materiales, grosor, corte, horneado, lijado y montaje, con trucos para evitar los fallos típicos.
Equipo de Alfarería en Casa · · 7 min de lectura

Hacer pendientes de arcilla polimérica es un buen primer proyecto: pocos materiales, resultados rápidos y piezas ligeras que se pueden personalizar casi sin límite. Se amasa la arcilla, se lamina, se corta con un cortador, se hornea en el horno de casa y se monta con ganchos. El proceso completo cabe en una tarde.
Aquí te explicamos cada paso, con los fallos más comunes y cómo evitarlos. Si es la primera vez que usas este material, repasa antes la guía general de arcilla polimérica.
Un detalle antes de empezar: la arcilla polimérica no es cerámica ni se cuece como tal. Es un material plástico que se endurece con el calor de un horno doméstico, a baja temperatura. Eso la hace cómoda para hacer joyería ligera, pero conviene tratarla como lo que es: no es apta para comida y se hornea con ventilación.
Materiales que necesitas
- Arcilla polimérica en uno o varios colores.
- Cortadores de formas (círculos, gotas, arcos, formas geométricas).
- Rodillo acrílico o máquina de pasta dedicada.
- Punzón o palillo para hacer los agujeros.
- Ganchos o postes para pendientes, y anillas abiertas.
- Alicates de joyería para abrir y cerrar las anillas.
- Pegamento adecuado para metal y arcilla, si usas postes.
- Lija al agua de grano fino.
- Bandeja o baldosa y papel de horno.
La lista completa de útiles, con lo imprescindible y lo opcional, está en la guía de herramientas para arcilla polimérica. Si todavía no tienes arcilla, en comprar arcilla polimérica te contamos cómo elegir.
Paso 1: acondicionar la arcilla
La arcilla recién sacada del envase puede estar dura. Amásala entre las manos, estírala y dóblala varias veces hasta que sea flexible y no se agriete. Si se resiste, calentarla unos minutos con el calor de las manos suele bastar. Un bloque bien acondicionado se lamina sin roturas y reduce las burbujas.
Si la arcilla está demasiado blanda y se pega a los dedos, déjala unos minutos entre dos hojas de papel para que absorban parte del exceso. Si ya viene dura, puedes añadir una pequeña cantidad de un acondicionador específico para arcilla polimérica, siguiendo las instrucciones del fabricante, aunque con una buena amasada suele bastar. Trabaja siempre sobre una superficie lisa y limpia: el polvo, el pelo o las pelusas se quedan pegados y se notan al hornear.
Si vas a mezclar colores, hazlo ahora, hasta que el tono sea uniforme o hasta el nivel de veteado que busques.
Paso 2: laminar al grosor correcto
Estira la arcilla con el rodillo o la máquina de pasta hasta unos 2 o 3 mm. Es un grosor orientativo: más fino se rompe con facilidad y más grueso pesa en la oreja. Intenta que sea uniforme, porque si no, la pieza se curva al hornear y se cura de forma desigual.
Coloca la lámina sobre papel de horno o sobre una superficie lisa para no deformarla al mover.
Si usas una máquina de pasta, pasa la arcilla varias veces por el grosor más ancho antes de ir cerrando. Así la alineas y reduces las burbujas. Con rodillo, usa unas guías (dos tiras de cartón o de madera del mismo grosor a cada lado) para que el resultado sea parejo. Si vas a combinar colores claros y oscuros, lava las manos y limpia las herramientas entre uno y otro para evitar manchas.
Paso 3: cortar y dar textura
Presiona el cortador con firmeza y sin girar. Retira el sobrante antes de levantar el cortador, o hazlo despacio para no deformar los bordes.
Antes de cortar puedes imprimir una textura: una lámina texturada, una tela, una hoja o sal gruesa. También puedes dejar el acabado liso. Para formas más elaboradas, mira cómo funcionan los moldes para arcilla polimérica.
Paso 4: hacer los agujeros
Es más fácil perforar con la arcilla blanda. Usa un punzón o una pajita fina y gira suavemente. Deja al menos 2 o 3 mm de margen hasta el borde para que el agujero no se rompa con el uso. Revisa que quede centrado y que la pieza cuelgue recta.
Si el agujero deja un reborde de arcilla, retíralo con la punta de un dedo o con un palillo. Para pendientes de dos piezas unidas por una anilla, perfora cada una por separado y comprueba la posición antes de hornear. Perforar después de hornear es posible con una broca fina a mano, pero con más riesgo de romper la pieza; si lo haces, apoya la pieza sobre madera y gira sin presionar.
Paso 5: hornear
Coloca las piezas planas sobre la bandeja con papel de horno y hornea siguiendo las indicaciones de temperatura y tiempo del envase. No te fíes del dial del horno: un termómetro te dirá la temperatura real. Ventila la cocina mientras tanto.
Si una pieza es curva, apóyala sobre un soporte que respete la forma para que no se aplane. No superes la temperatura indicada por el fabricante: demasiado calor puede amarillear o quemar la arcilla y dejar mal olor.
Deja enfriar las piezas dentro del horno apagado o sobre la bandeja. La arcilla es más frágil mientras está caliente. Si no puedes hornear, en arcilla polimérica sin horno explicamos qué alternativas existen.
Paso 6: lijar y pulir
Cuando se enfríen, lija los bordes con lija al agua de grano fino, mejor bajo un chorro de agua para no levantar polvo. Pasa a granos más finos si quieres un acabado suave. Puedes terminar con un paño o con un barniz adecuado para arcilla polimérica, siguiendo las indicaciones de su fabricante. Si pintas con acrílico o aplicas otro acabado, deja secar bien antes de montar. Los bordes se pueden suavizar también con una lima fina o con una esponja de lija, y un último repaso con un paño suave elimina el polvo.
Paso 7: montar los pendientes
Abre una anilla con los alicates girándola hacia los lados, sin estirarla. Pasa el agujero de la pieza, engancha el gancho y cierra. Si usas postes, pégalos con un adhesivo adecuado para metal y arcilla polimérica y deja que cure el tiempo indicado.
Elige ganchos y postes sin níquel. Si tienes la piel sensible, esto es especialmente útil. Para quien no sabe si es alérgico, es más prudente probar con una pieza antes de lucirla durante horas.
Cómo elegir el peso y la forma
Una forma que queda bonita sobre la mesa puede resultar incómoda en la oreja. Antes de cortar muchas piezas, haz un par de prueba y cuélgalas para comprobar el peso. Las formas grandes pesan más, así que piensa en láminas más finas o en piezas huecas en el centro. Los pendientes largos tienden a girar; si quieres que cuelguen estables, elige una anilla que permita el movimiento y un gancho que no se descuadre. Las formas simétricas son más fáciles al principio: círculos, óvalos y arcos son una buena base.
Ideas de diseño
- Mármol: mezcla blanco, negro o gris sin integrar del todo y lamina.
- Terrazo: incrusta trocitos de arcilla de otros colores y alisa.
- Formas geométricas: círculos, arcos, triángulos, combinados en dos niveles.
- Texturas: hojas, encajes, tela o sellos.
- Degradados: mezcla dos colores con una máquina de pasta.
Errores frecuentes
| Problema | Causa habitual | Solución |
|---|---|---|
| Burbujas | Arcilla poco amasada o laminada con prisa | Amasar más y laminar despacio, pinchar con una aguja antes de hornear |
| Huellas | Manos calientes o sucias | Manos limpias y frías, o suavizar con un poco de alcohol |
| Oscurecimiento o quemado | Horno demasiado caliente | Usar termómetro y bajar la temperatura |
| Pieza que se parte | Demasiado fina o curada de menos | Aumentar el grosor y comprobar tiempo y temperatura |
| Bordes irregulares | Corte sin limpiar | Lijar los bordes tras hornear |
Cuidados de las piezas terminadas
Los pendientes de arcilla polimérica son ligeros, pero no indestructibles. Guárdalos sueltos en una caja o en una bolsita, sin apilarlos con objetos duros, y evita dejarlos al sol o cerca de una fuente de calor intensa. Límpialos con un paño ligeramente húmedo. No los dejes puestos al ducharte ni en contacto con productos agresivos, porque el barniz y la unión de los ganchos pueden estropearse.
Con el primer par ya tienes la base para variar formas, colores y acabados. Cuando quieras ampliar el equipo, lo más útil es empezar por una buena cuchilla flexible y un rodillo dedicado.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto tiempo se hornean los pendientes de arcilla polimérica?
Depende de la marca, el grosor y la temperatura que indique el envase. Para piezas finas como pendientes suele ser un tiempo corto, pero sigue siempre las instrucciones del fabricante y usa un termómetro de horno.
¿Qué grosor deben tener los pendientes?
Lo habitual es entre 2 y 3 mm. Más finos pueden romperse y más gruesos pesan en la oreja. Un rodillo con guías o una máquina de pasta ayuda a mantener el grosor uniforme.
¿Se pueden hacer los agujeros antes o después de hornear?
Lo más cómodo es hacerlos antes, con un punzón o una pajita fina, cuando la arcilla aún está blanda. Después de hornear se pueden taladrar con cuidado, pero hay más riesgo de romper la pieza.
¿Qué hago si me aparecen burbujas o huellas?
Las burbujas se evitan amasando bien y laminando despacio. Las huellas se reducen trabajando con las manos limpias y frías, y se pueden suavizar con un poco de alcohol o lijando después del horneado.
¿Qué ganchos conviene usar si tengo la piel sensible?
Busca ganchos y postes sin níquel, de acero quirúrgico, titanio o similares, según indique el vendedor. Si notas reacción, retira los pendientes.
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